Palabras del Director de la Red Internacional de Justicia Terapéutica

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1. ¿Nos podrías contar un poco acerca de tu trayectoria profesional?

En el sistema estadounidense se ingresa a la escuela de derecho después de haber obtenido un grado profesional de cuatro años de estudio. En mi caso, yo estudié sociología antes de entrar a derecho. Después de la escuela de derecho, por interés en la justicia criminal, entré a trabajar en Washington a la División de Justicia Criminal del Departamento de Justicia. No obstante, siempre estuve interesado en el trabajo académico, por lo cual tres años después de graduarme de derecho en NYU, me trasladé a Arizona a trabajar como profesor de la Universidad de Arizona. Ahí trabajé en temas de Justicia Criminal y me comencé a interesar también en Justicia y Salud Mental (Mental Health Law), que estaba recién comenzando a desarrollarse en el ámbito legal. Este tema abrió mis ojos hacia áreas en que la ley estaba operando tanto de manera terapéutica como anti-terapéutica; y esto, tal como explicaré más tarde, es lo que me llevó a TJ. Durante un verano, tuve la oportunidad de enseñar en la Universidad de Puerto Rico y me enamoré de esa isla, haciéndola más tarde (junto a la Universidad de Puerto Rico) mi casa.

2. ¿Nos podrías decir a modo general que es la TJ?

Yo describo la TJ como el estudio del derecho como una potencial fuerza terapéutica o anti- terapéutica. El derecho consiste de reglas y procedimientos, así como también de roles y de los comportamientos de los actores del sistema de justicia (abogados, jueces, psicólogos y otros). TJ se interesa en el derecho como “terapia” no en el “derecho y terapia”.

3. ¿Cómo surgió el concepto de TJ?

Mientras trabajaba en el área del Derecho y la Salud Mental, que está explícitamente diseñada para ayudar a la gente, noté ciertos ejemplos en que el derecho en si mismo tenía resultados anti-terapéuticos. Un ejemplo, es la ley de Arizona, la cual establecía que los pacientes psiquiátricos derivados al hospital estatal por orden del tribunal, podían ser transportados a expensas del Estado. Pero, los pacientes que querían ingresar al hospital por su propia voluntad y no podían pagar los costos de transporte hacia el hospital, eran también derivados bajo la modalidad de “no voluntariedad”, solo para que su transporte pudiese estar cubierto por el Estado. El problema era que después estos pacientes, quedaban sujetos a una supervisión mucho más intensa y a un nivel de seguridad mucho más alto que el que requerían.

Fui recolectado ejemplos como este en mi cabeza y en notas que iba tomando, hasta que en 1987, cuando el National Institute of Mental Health (US) me solicitó que escribiera un artículo sobre “Derecho y Terapia”, me di cuenta de que, como mencioné anteriormente, mi real interés estaba en el “Derecho como Terapia” y fue así como nombré y conceptualicé TJ (Therapeutic Jurisprudence) en ese artículo.

Bruce Winick, actualmente fallecido, y yo habíamos sido amigos y colegas en el área del derecho y la salud mental y habíamos trabajado juntos refinando y desarrollando esta área. Mi primer libro sobre TJ fue editado en 1990, se llamó “Justicia Terapéutica: el derecho como un agente terapéutico” (Therapeutic Jurisprudence: The Law as a Therapeutic Agent). En 1991, junto a Bruce publicamos también “Ensayos en Jurisprudencia Terapéutica” (Essays in Therapeutic Jurisprudence). Esta área fue creciendo rápidamente, y en 1996 publicamos un volumen de 100 páginas “Derecho en clave terapéutica” ( Law in a Therapeutic Key) con muchos contribuyentes de distintas áreas.

4. Al comienzo, ¿fue complejo de comunicar a la comunidad académica el concepto de TJ?

En el apogeo de ley de salud mental se produjo un enfrentamiento entre abogados y profesionales de la salud mental y se fue asentando la idea de derecho versus psiquiatría en vez de derecho y psiquiatría. Por el contrario, TJ era completamente diferente y trataba de ser realmente interdisciplinaria y esto fue problemático. En el ámbito del derecho, estaban sorprendidos de que tomáramos seriamente cualquier cosa dicha o escrita por psicólogos; y los psicólogos no confiaban en los abogados y les parecía sospechoso el hecho de que los abogados de repente comenzaran a utilizar la terminología y los conceptos de la psicología. En este período hubo bastantes problemas iniciales.

5. ¿Quiénes fueron los actores clave en la fundación de TJ?

Obviamente, Bruce Winick y yo, como lo señalé anteriormente. También el profesor Michael Perlin fue en un comienzo un entusiasta colaborador y contribuyente desde el mundo académico. De hecho él es hoy una figura líder en TJ en el derecho de salud mental. Los jueces Peggy Hora y Bill Schma llevaron TJ a la práctica en las tribunales, a través de los tribunales de tratamiento de drogas, en los cuales TJ encontró audiencia y aliados de manera natural.

6. ¿Nos podrías dar algunos ejemplos de dónde y cómo se aplica la TJ?

Como lo señalé anteriormente, los tribunales de resolución de conflictos y los tribunales de tratamiento de drogas, son aliados naturales de TJ. De hecho, los países que han adoptado este tipo de programas, normalmente, también han adoptado TJ; particularmente Estados Unidos, Canadá y Australia. En América Latina, Chile ha sido un verdadero líder y es ahora un recurso de información para otras naciones en el mundo de habla española. La Organización Mundial de Estados Americanos ha liderado un esfuerzo para involucrar a jueces chilenos (como el magistrado Amiot) y a psicólogos (como Catalina Droppelmann) en la implementación de los tribunales de tratamiento de drogas y de TJ en las naciones vecinas. Yo mismo he tenido el placer de visitar y dar conferencias primero en Chile y después en Argentina, Perú, México y República Dominicana. TJ se ha ido expandiendo a varios países y a diferentes idiomas. Por ejemplo, se ha publicado un libro sobre TJ en sueco, un law review symposium issue en hebreo, así como artículos en portugués y urdí.

7. ¿Cuáles son las principales críticas que ha recibido la TJ? ¿Crees que esas críticas están bien fundadas?

Muchas de las críticas son meros malos entendidos. TJ no favorece la coerción o el paternalismo y no sugiere que las metas terapéuticas deben prevalecer sobre otros objetivos importantes o valores, como la justicia y el debido proceso. Pero las críticas son también buenos aprendizajes y yo siempre prevengo a los jueces de ser muy cuidadosos para evitar la coerción y el paternalismo. En mi libro Rehabilitating Lawyers (2008) reproduje una conversación en detalle con un crítico de TJ y creo que el diálogo entre nosotros es una valiosa lectura para apreciar estas cuestiones.

8. A tu juicio, cuáles han sido los principales aportes de la TJ en los diferentes ámbitos de su aplicación?

TJ se inició en la ley de salud mental, como señalé anteriormente, pero pronto tuvo raíces en el derecho penal, el derecho de menores, el derecho de familia, la ley de inmigración, entre otras áreas. Hoy en día se puede aplicar a prácticamente cualquier área del derecho, pero los mayores esfuerzos han estado centrados en el ámbito del derecho penal, el derecho de menores, la ley de salud mental, y cada vez más, en el derecho de familia.

El principal ámbito de la actividad hoy en día, está centrado en explorar cómo aplicar TJ en el derecho penal común (y la justicia juvenil) más allá de los tribunales de resolución de conflictos y los tribunales de tratamiento de drogas. Muchos sujetos no calificarán para los tribunales de tratamiento de drogas o no sufrirán de enfermedades mentales y no encontrarán soluciones en el sistema de justicia ordinario. Por eso, la más importante actividad TJ en este momento es explorar las disposiciones legales de los códigos penales, así como la manera de aplicar estas disposiciones, para ver cómo se puede utilizar la TJ en el proceso penal de manera más global.

Bajo una importante metáfora actualmente en uso, las estructuras legales pueden ser entendidas como las «botellas» y las prácticas TJ como el “vino”. El ejercicio es investigar cuánto “vino” puede ser vertido en las “botellas” que actualmente existen en sistema penal. Algunas “botellas” admitirían una buen cantidad de “vino”, pero los actores del mundo jurídico, como los jueces, deberán ver como se utilizará ese “vino” finalmente. Otras “botellas” no serán tan acogedoras, y en esos casos, deberán considerarse las reformas legales necesarias. Hay un artículo mío que explica este proceso (Nuevo Vino en Nuevas Botellas), el cual ha sido traducido al español por la Organización de los Estados Americanos. Además, este esfuerzo de posicionar a la TJ y aplicarla en ámbitos más globales, se ha concretado en un proyecto internacional e interdisciplinario del Hague Institute (HiiL) for Innovating Justice. El proyecto se llama “Integrating the Healing Approach to Criminal Law” y sin duda alguna espera la participación y aportes de Chile. Uno de los componentes se realiza a través de universidades, donde en cursos interdisciplinarios (de por ejemplo: derecho, psicología, criminología) los estudiantes integran una comisión de reforma legal , liderada por sus profesores, o por equipos o agrupaciones más amplias, donde se revisan los sistemas legales y como éstos pueden dar cabida a prácticas o principios TJ. Los interesados en participar en el proyecto pueden contactarse libremente conmigo a mi correo electrónico davidBwexler@yahoo.com

9. ¿Es el contexto Latino Americano un espacio “amigable” para introducir las ideas de TJ?

Yo creo que el contexto latinoamericano es, en cierto sentido, muy «TJ amigable». Como un ejemplo en mi artículo Nuevo Vino en Nuevas Botellas señalo como la estructura legal en varios países latinoamericanos y continentales autoriza la utilización de un «juez de vigilancia penitenciaria», estructura legal desconocida en Estados Unidos, pero con el gran potencial, al menos en la teoría, de importar conceptos TJ y ponerlos en práctica en el tribunal.

10. ¿Cuál es la diferencia entre TJ, Justicia Restaurativa y Problem Solving Courts?

Los tribunales de resolución de conflictos se originaron alrededor del mismo tiempo que TJ, pero de manera a teórica, impulsados por jueces creativos y frustrados con sus prácticas diarias. Poco después, estos programas y TJ fueron puestos en conjunto, pero su relación se puede describir mejor como primos cercanos que como gemelos idénticos. La Justicia Restaurativa es un procedimiento compatible con TJ, pero es más bien adyacente al sistema legal que parte del mismo. Todas estas prácticas son un movimiento más integral que en Australia se denomina “Justicia No Adversarial”.

11. ¿En qué ámbitos de la Justicia se puede aplicar la TJ?

Como señalé anteriormente , TJ ahora se puede aplicar a prácticamente todas las áreas del la justicia y del sistema legal, pero es más fácil su aplicación en el derecho penal, la justicia juvenil, la ley de salud mental y el derecho de familia.

12. ¿Hay a tu juicio prácticas que podrían parecer TJ amigables en la superficie, pero que en el fondo no los son? De ser así ¿nos podrías dar algunos ejemplos?

Anteriormente, mencioné estructura legales “amigables con la TJ” que autorizan a los jueces el supervisar el cumplimiento de condena, los beneficios y la salida al medio libre de los condenados. Esta estructura es «amigable» en el sentido que, en teoría, principios TJ podrían verterse en esta “botella” y podría generarse un programa como un interesante “tribunal de reinserción penitenciaria” (Reentry court). Pero el mero hecho de que la estructura jurídica parezca “amigable”, no dice nada respecto de cómo esto será administrado e implementado. En algunos países donde las cantidades de casos que manejan los jueces son muy grandes, estos ni siquiera ven o hablan con los condenados, sino que toman las decisiones sólo en base a informes escritos. De esta manera, se puede decir que hay un mundo de diferencia entre la ley y su aplicación terapéutica y este análisis basado en la metáfora de “vino y botellas” nos permite centrarnos en estas cuestiones y ver qué soluciones se pueden encontrar para mejorar esta situación.

Finalmente David, te queríamos pedir si nos puedes dar algunas palabras de bienvenida para nuestro sitio web.

Muchas gracias por darme la oportunidad de presentarme y de introducir a TJ en la Asociación Chilena de Justicia Terapéutica. Estoy muy entusiasmado con la posibilidad de trabajar y colaborar con ustedes, y con algunos amigos que ya tengo en su agrupación, para avanzar en nuestro mutuo interés de explorar y aplicar la TJ en el sistema legal chileno.

Por favor visiten www.therapeuticjurisprudence.org para información sobre TJ y para bibliografía (mayormente en inglés, pero con una colección que crece de manera apresurada en español). Por favor contáctenme a mi correo electrónico davidBwexler@yahoo.com con consultas, sugerencias y peticiones.

 

** Entrevista realizada en inglés y traducida para estos efectos. Descarga la entrevista original aquí

 

Profesor de Derecho en la Universidad de Puerto Rico. Profesor e investigador de la Universidad de Arizona, y Director de la Red Internacional de Jurisprudencia Terapéutica.

 

Wexler se le atribuye la primera discusión de la perspectiva de la justicia terapéutica en 1987, y junto con Bruce Winick es reconocido como uno de los dos «principales estudiosos en este campo».