Justicia Terapéutica

¿Qué es la Justicia Terapéutica?

La Justicia Terapéutica se concentra en el impacto de la ley sobre la vida emocional y el bienestar psicológico de las personas. Es un enfoque que considera a la ley (normas jurídicas, los procedimientos legales y los roles de los actores legales) como una fuerza social que a menudo produce consecuencias terapéuticas o anti-terapéuticas. Es decir, que generan un beneficio o un perjuicio al conflicto y a las personas que lo experimentan. No sugiere que los aspectos terapéuticos de la ley sean más importantes que otras consecuencias o factores, pero sí que el papel de la ley como un potencial agente terapéutico debe ser reconocido y estudiado sistemáticamente.

El término fue utilizado por primera vez por el profesor David Wexler, de la Universidad de Arizona, en un documento publicado en el Instituto Nacional de Salud Mental en 1987 y fue más tarde acuñado junto al profesor Bruce Winick, de la Universidad de Miami. A principios de la década de los noventa, los académicos del área del derecho comenzaron a utilizar el término para referirse a ámbitos de la ley y de la salud mental. Sin embargo, el enfoque TJ pronto comenzó a extenderse más allá de las leyes de salud mental hacia los ámbitos del derecho penal, familiar y juvenil, así como también hacia las leyes de responsabilidad civil, la discapacidad , el derecho constitucional, entre otros.

En 1999 en un artículo de Notre Dame Law Review TJ se aplicó por primera vez a los Tribunales de Tratamiento de Drogas (TTD) y desde entonces, se ha convertido en el fundamento teórico para el número creciente de estos programas que han ido extendiéndose hacia lo que hoy se conoce como “Tribunales Orientados a la Resolución de Conflictos”, que se utilizan en ámbitos tales como violencia doméstica, la salud mental, la comunidad y la justicia juvenil.

Hoy en día, TJ está orientada hacia la ampliación de su aplicación hacía la justicia criminal en general. Especialmente, se busca identificar aspectos en que los cuales se puedan introducir principios TJ a las normas y procedimientos legales tradicionales.

Conclusiones II Congreso Iberoamericano de Justicia Terapéutica, Puebla México.

6 de diciembre de 2014

En primer lugar, se ratifican las conclusiones generales del Primer Congreso Iberoamericano de Justicia Terapéutica, que pasamos a enumerar:

  1. Se consideró procedente la traducción al español de TherapeuticJurisprudence (TJ) como Justicia Terapéutica, manteniendo el acrónimo original (TJ).
  2. La TJ tiene como objetivo principal estudiar las normas y procedimientos legales, así como la actuación de todos los agentes involucrados en los mismos, con el objeto de fomentar el desarrollo de leyes, procedimientos y roles legales que contribuyan al bienestar emocional y psicológico de las partes directamente afectadas, así como de la ciudadanía en general.
  3. El objeto central de análisis e intervención de la TJ es el ámbito jurídico, especialmente en materias referidas a derecho penal, a menores, a familia o a consumo; pero su potencial se extiende a otros ámbitos muy diversos, como el sanitario, educativo o el académico.
  4. La TJ no sólo tiene por objeto la resolución de los casos judiciales sino también la causa que los motiva. De esta manera para TJ, la Ley y la aplicación de la misma es una oportunidad para la sociedad y la ciudadanía, especialmente para los usuarios de la Justicia, tanto para los demandados como para quienes demandan; tanto para las víctimas como para los victimarios.
  5. La TJ tiene una especial repercusión en los procedimientos judiciales, tendiendo en particular a la agilización y a la pacificación del conflicto, pero no implica necesariamente la desjudicialización del proceso.
  6. La puesta en práctica de TJ requiere la implementación de trámites procedimentales que permitan la optimización de los procedimientos, acudiendo a medios de agilización o terminación anticipada del proceso (mediación, juicios abreviados, reparación del daño, etc.); así como la redefinición de las funciones y roles de los operadores jurídicos.
  7. La TJ implica la prestación de una mayor atención a las víctimas con el fin de evitar la denominada victimización secundaria y conseguir una adecuada reparación; pero también la prevención del delito y la disminución de la reincidencia.
  8. Para alcanzar los objetivos de la TJ se considera indispensable acometer una revisión de los procedimientos legales y de la normativa vigente en línea con sus principios básicos. En este sentido, se pone de manifiesto la pertinencia de potenciar la mediación como modo de resolución de conflictos en todos los ámbitos.
  9. Para el buen desarrollo e implementación de la TJ, se resalta la importancia de la especialización y de la formación reglada de sus agentes, y su actuación multidisciplinar, jurídica y psicosocial.
  10. Se destaca la necesidad de impulsar la TJ en Iberoamérica, y de realizar un esfuerzo “pedagógico” para su difusión y promoción.

Conclusiones del II Congreso Iberoamericano de Justicia Terapéutica

Se han establecido las conclusiones a partir del trabajo desarrolladas en las mesas redondas, quedando resumidas como siguen:

  • Violencia Familiar y de Género
    • La intervención en violencia intrafamiliar debe ir dirigida a las víctimas de la violencia directas e indirectas, pero también a las personas que la ejercen, bajo la orientación de los principios de la Justicia Terapéutica.
    • Es relevante realizar buenas evaluaciones psico-sociales de las personas implicadas, a través de protocolos estandarizados diseñados bajo principios TJ.
  • El Derecho de Familia
    • Se requiere una intervención en familia diferente a la que se viene llevando de manera tradicional, que incluya a todos los miembros de la familia, fomentando el bienestar psicológico de todos ellos.
    • Es imprescindible fomentar y utilizar herramientas de TJ, tales como programas de apoyo psico-socio-educativo, la mediación, la coordinación parental y la pericia psicológica con orientación TJ.
  • Tribunales de Drogas y Salud Mental
    • Es necesario considerar algunos elementos clave en los Tribunales de Tratamiento de Drogas bajo el paradigma TJ:
      1. Contar con un equipo multidisciplinar.
      2. Asegurar la voluntariedad en la participación en todo momento del proceso
      3. Considerar al usuario como sujeto de derecho.
      4. Formar una alianza terapéutica entre el juez y el usuario, pero siempre evitando el paternalismo.
      5. Los principales desafíos pendientes son extender los Tribunales de Tratamiento de Drogas a toda la comunidad Iberoamericana, así como promover la implementación de Tribunales de Salud Mental.
  • Adolecentes en Conflicto con la Ley
    • Se presenta como prioritario determinar, de forma individualizada, la oportunidad y tipo de medida, sujeta al interés y necesidades del menor.
    • Se considera necesario que la intervención sea multidisciplinar con orientación TJ, teniendo siempre en cuenta el grupo primario del menor. Asimismo, se deben utilizar todas las herramientas disponibles en TJ, dentro de las que se destaca los medios alternativos de gestión y resolución de conflictos.
  • Pena de Prisión y Medidas Alternativas
    • Bajo la consideración de que el modelo penitenciario tradicional no se ha mostrado efectivo en cuanto a su impacto en la reincidencia criminal, aun no siendo éste el único indicador para evaluar la eficiencia, la orientación TJ en estos casos, se muestra como una verdadera oportunidad.
    • Las medidas alternativas a la prisión se han mostrado como un medio más adecuado y eficaz, que TJ debe promocionar.
    • Se requiere intervenciones centradas en los internos con fines de integración social, más allá de la rehabilitación, reinserción, inserción y resocialización, utilizando para ello adecuadamente las herramientas de TJ.


Conclusión General

Se acuerda promocionar de una manera activa a TJ, en los órganos legislativos, ejecutivos y judiciales, así como en el ámbito académico y profesional, no sólo en México, sino también en toda Iberoamérica.